Diario de un emigrante balcánico en la Península Ibérica

sábado, mayo 17, 2008

Manchas blancas

Eduardo nunca creía que la imaginación tenía algo que ver con la vida. De hecho, consideraba de cobardes todos los artistas, y los únicos libros que había leído en toda su vida eran los libros técnicos. “Los prácticos”, como los solía llamar.
Para Eduardo todo era blanco o negro, y gracias a su trabajo no tenía que dudar de ello. Era el máximo (y único) accionista, y el único empleado del negocio familiar “Tintorería Eduardo”.
Antiguamente la tienda se llamaba “Tintorería Eduardo”, por su padre Eduardo, pero al morir “el Viejo”, Eduardo decidió, ponerle el sello propio al negocio. Lo primero que hizo era cambiarle el nombre en: “Tintorería Eduardo”.
“Empieza mi era”, decía orgulloso de si, en silencio. Tampoco hubiera cambiado algo si lo hubiera gritado a todo pulmón, ya que, salvo los clientes y los proveedores, no tenía con quien a hablar. Pintó las paredes blancas en blanco, cambió las cortinas blancas por unas blancas, y puso sobre el mostrador blanco el letrero que decía “Adiós a las manchas”.
Desde muy pequeño Eduardo sabía mucho sobre las manchas. Conocía hasta la perfección la composición química de cada ingrediente y sus efectos sobre la superficie del tejido afectado. En su pueblo no había nadie quien sabía tanto sobre las manchas. Y como no tenía otros intereses en la vida, no tenía a nadie con quien hablar. El termino “Socializarse” le parecía algo muy vulgar y agresivo. No es que no tenía con quien a hablar, sino que no tenía por que hablar con nadie.
Hasta que un día apareció un joven gitano que quiso que le limpiara el traje de boda.
- Es mi primera boda- le dijo – y me gustaría que el traje fuera impecable.
- Pues, has tenido suerte. Estás en el mejor sitio. Desde el mil nueve ciento treinta y cuatro, desde aquí no ha salido ni una sola mancha. – dijo con un doloroso ejercicio facial en forma de una sonrisa.
El día siguiente el gitano regresó con el traje. Lo sacó de la funda y se lo entregó a Eduardo.
- Aquí está
Eduardo cogió el traje y lo repasó desde arriba hasta abajo buscando manchas.
- Disculpe, pero este traje está limpio - dijo sorprendido.
- ¡¡¡¡Limpio!!!! – gritó el joven - Y tu te llamas el mejor tintorero del pueblo. ¿Me estás tomando el pelo? ¿¡¡¡Porque soy gitano!!!? ¡¿Quien te has creído que eres!? El traje está lleno de manchas.
- Discúlpeme, no ha sido mi intención en ningún momento insultarle. No es la política de “Tintorería Eduardo” hacerlo. Pero, yo simplemente no veo ninguna mancha en su traje. Al contrario, diría que es un traje impecablemente limpio.
- Entonces tú no eres el mejor tintorero del pueblo.
- Perdona pero usted no tiene ni derecho, ni la preparación profesional de decir tal cosa.
- Este traje está lleno de manchas blancas – seguía el cliente.
- Señor, yo no veo ninguna mancha en su traje – decía Eduardo con la voz alterada.
- Esto no quiere decir que no los haya – contestó el joven gitano – ¡Tu no eres el mejor! ¡Eres un farsante! – cogió el traje del mostrador y salió golpeando la puerta.

Eduardo se quedó sin palabras. Su mirada perdida empezó a flotar sobre las paredes blancas, los muebles blancos y las cortinas blancas de la “Tintorería Eduardo”. Todo estaba cubierto de manchas blancas.
Salió de la tienda. Bajó la persiana y por la primera vez en su vida entró en el bar que estaba al lado de la “Tintorería Eduardo”.
- Buenos días. Soy Eduardo, de la tienda de al lado. Un café por favor – le dijo al camarero.
- ¿Sólo? – preguntó el camarero.
- ¿Perdona? – dijo Eduardo sorprendido porque la pregunta del camarero le parecía un comentario.
- El café. ¿Lo quiere sólo? - repetió el camarero.
- ¡No! Sólo no, por favor. Con leche – reclamó, y cuando el jóven le puso el café delante Eduardo añadió:
- ¡¿Y, qué hay?!

lunes, mayo 12, 2008

Plegaria para dos corazones

Dos corazones laten en mi pecho. Uno que se va y otro que vuelva. En el campo de nubes rezo mi plegaria:


Querido camarada Dios,

Yo no tengo prisa.

El día que me muera

Que sea de risa.

miércoles, mayo 07, 2008

Los Superheroes

Serbia esta cansada. Esta cansada de correr en el circulo. Esta cansada de las promesas. De la historia. Del destino.Serbia esta desorientada y dividida mas que nunca. Lo de "contra Franco vivíamos mejor" seria perfectamente traducible en "contra Milosevic vivíamos mejor".
Manteniendo el equilibrio en la cuerda floja entre Europa y Kosovo los serbios esperan el próximo domingo para salir del circulo vicioso donde les ha dejado el vacío causado por la falta de dirección y conciencia política.
"Mis amigos ya tienen las maletas hechas y esperan conocer los resultados para saber si deshacerlas, o echar a correr hacia el aeropuerto con el billete de ida", me decía T. mi prima hermana ayer en la comida de Đuerđevdan (slava (santo) familiar de mi otro tío) donde la mitad de los familiares invitados defendían la opción nacionalista frente al rumbo europeo de la otra mitad.
Ambos tienen la razón. Pero la razón desde hace siglos que no vota en Serbia donde se sigue competiendo con quien es "mas serbio", y con la herencia política de las grandes figuras históricas. Aquí, las figuras históricas, y los mitos creados sobre sus vidas, siempre han tenido más importancia que los hechos históricos. Una encuesta publicada hace unos días demuestra que la mayoría de la gente desconoce quien es el personaje histórico montado sobre la espalda "del caballo" en Trg Republike (Plaza de la Republica). Una estatua emblemática y el lugar preferido para el encuentro en el centro de Belgrado.
Encuentro un cierto simbolismo en el hecho de que la mayoría de la gente desconoce que "el caballero" es el duke Mihailo Obrenović, quien libero Belgrado, y el resto de las grandes ciudades serbias, de la ocupacion otomana. Como si este hecho me demostrara que la gente esta cansada de los lideres y se identifican con mas facilidad con el destino del caballo que siempre esta allí para aguantar el peso de la vida lejos de los focos y las grandezas de la historia.
Visto desde aquí, parece ser que Serbia esta mas cerca de la sexta luna de Júpiter, llamada Europa, que de la entrada en la Unión Europea.Pero, Serbia merece más. Los serbios por todo lo que han aguantado durante estas dos décadas de locura merecen ser considerados como los superhéroes. Y, nadie tiene el derecho de chantajearles con algo que les pertenece, porque Serbia es Europa.

jueves, mayo 01, 2008

Una clase maestra

Mi madre y Lana, mi sobrina de cuatro anyos son inseparables. Se pasan todo el dia juntas hablando, cocinando, jugando... Uno de estos dias estaban jugando con las pulseras, anillos, braceletes y otras joyas que mi madre tiene guardadas en una caja de madera.
- Cuando seas grande la abuela te las va a regalar todas - decia mi madre encantada. Lana cogio una pulsera que segun la expresion de su cara no la gustaba nada. Con la pulsera en la mano y la carita del angel la mira y contesta:
- Abuela, cuando sea grande, esta aqui no hace falta que me la regales.

Ha sido toda una clase maestra de espontanedad acogedora que todos los que cada vez mas nos alejamos de la inoencia, (pero nos queda de consuelo vivir la "juventud avanzada") deberiamos practicar mas a menudo. (Estoy en Belgrado, y sin el teclado espanyol. Un abrazo)

jueves, abril 17, 2008

Tres Años

Este blog nació como un precioso regalo de cumpleaños hace ya justo tres años y desde entonces se ha convertido en la prolongación de mi psique. Un espacio donde conviven los mundos mágicos que forjan mis realidades y los seres preciosos que con ellos conviven. Gracias a este blog he aprendido mucho sobre mi mismo, y gracias a Magda he aprendido a tratar la vida como “material literario”; en el bien y el mal.
¡Muchas gracias amig@s!

 
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