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Entre los pedazos de la sombra
















Cuando se cayó el muro de Berlín yo estaba demasiado preocupado con las explosiones hormonales que mi recién llegada pubertad me provocaba. Y para nada me importaba ese pedazo de muro, miles de kilómetros lejos de mí. En aquellas fechas el único muro que me preocupaba era el del corazón de Tanja, la chica de la que estaba locamente enamorado. Los fallidos intentos de conquistarla no me dejaron otra alternativa que practicar los primeros besos con las chicas menos amuralladas. Y mientras los alemanes de un lado y otro se abrazaban entre los escombros del muro caído, yo descubría que sí que había juegos que se podían hacer con las chicas.
Mientras caía el muro, los lados opuestos, unos por motivos ideológicos otros por los del género, nos entregábamos a aprovechar todo el tiempo perdido por culpa de la ignorancia.
Vivíamos en la sombra del muro. Su caída trajo una nueva luz de nuevos tiempos. Pero había demasiada oscuridad. La luz era demasiado intensa y cegó los espíritus adormecidos por décadas de los cuentos utópicos. Bajaron la vista y se dejaron llevar en columnas por los mismos asesinos que les contaban los cuentos utópicos. Tenían chaquetas diferentes y las mismas ganas de matar. En vez de seguir la luz de los tiempos nuevos se dejaron llevar por la niebla nacionalista medieval.
La semana pasada estuve por primera vez en Berlín. Es una ciudad que supo aprender de su pasado. Mi(s) país(es) todavía no.

Comentarios

Rita ♫ ha dicho que…
"...Bajaron la vista y se dejaron llevar en columnas por los mismos asesinos que les contaban los cuentos utópicos. Tenían chaquetas diferentes y las mismas ganas de matar..."
Parece que estuvieses describiendo a mi país Venezuela, que tristes son los nacionalismos mal llevados.
Boris Matijas ha dicho que…
No conozco muy bien la situación política en tu país pero muchas veces al escuchar los discursos de vuestro presidente me recuerdo de los discursos populista-nacionalistas quasi socialistas de los políticos que condujeron el desastre de la década de los 90 en mi país
un abrazo
Anónimo ha dicho que…
Oftentimes people misunderstand leadsership for the country that learns, not the people who bear the learning or they fail. And so we ask, whose fault was it...?

People learn, not the countries. Yet sadly enough, oftentimes decades or even -- the entire human life -- is needed for a person to realize -- leardership is chosen, not given.

So learning is individual and highly personal and it's often said that people deserve the leardership they have.

And so do the walls come and go -- it's what happens inside and between the people, not between the people and the wall(s).

Un abrazo
Anónimo ha dicho que…
uff, que post, cada día escribes mejor...yo me enteré de la caída en una fista de cumpleños, y hacía nada que había estado allá. Había cruzado aquella ridícula "frontera", nadie quería hablar del muro, pero el muro, por la parte oeste, era una historia viva...
luego me contaron, amigos que aún viven allí que no fué tan facil vivir sin muro, eran vidas tan distintas...
tu país, se consideraba, desde aquí, el menos este, de los países del este...y ya ves.
y por cierto, si no estuvieses embrujado por las hormonas en la pubertad, sería "un bicho raro".
ya veo que subes fotos; te dejo un enlace al fotolog:
http://www.fotolog.com/forcas/21162753

mientras no revivo duermevela....pero esto es mejor, los fotologs, a veces son egologs, aunque incluso en eso hay partes simpáticas.
besos!!!

siloam
Viajero Perdido ha dicho que…
Fue ayer que estuve y presencié la caída del Muro de Berlín en el 89, fueron unos años de optimismo, el 92 las Olimpiadas de Barcelona, ahora casi 20 años después parece que se levanten más muros que nunca y no solo a nivel social, en aquellos tiempos la gente disfrutaba de la misma gente ahora parece que busquemos la soledad y ya no nos soportamos los unos a los otros, en fin el tiempo vuela y quizás es que quizás sólo me estoy haciendo viejo.
Boris Matijas ha dicho que…
tienes toda razón.
fue erich fromm quien dijo que hay dos tipos de soledad: la física y la moral. lo justificaba diciendo que un preso a pesar de estar solo en su celda puede tener vínculos fuertes fuera de estos muros que le acompañan y le hacen fuerte. la soledad moral es mucho más complicada, es la incomprensión. creo que la culpa la tienen todas estas autopistas de información y byts que nos priven de comunicarnos con los que tenemos al lado... en el piso de al lado, en la calle, en el bar, en el parque,....
un abrazo
PD. todos nos hacemos viejos, lo bueno es hacerlo creciendo :)