Ir al contenido principal

Tik-tak

Cómodo en mi silla con vistas al mundo “avanzado”, en transición desde el pánico nuclear hacia el pánico climático, donde, según Saramago, “la muerte siempre ha matado mucho menos que el hombre”, y el respeto se confunde con el miedo, leo en “La contra” de La Vanguardia palabras de Mossa Ag Assarid, un joven tuareg, que dice: “Tú tienes reloj, yo tengo tiempo”. Moussa viene de un mundo “no avanzado”, donde no hay atascos “porque nadie quiere adelantar a nadie” dice, y donde “nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!”.
No llevo reloj, y tengo suerte de conocer personas como Nacho quien cuando le pregunto “¿Cómo estás?”, me contesta: “Bien. Pero, ya se me va a pasar.” Una risa me pone a la hora.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
el reloj es un enemigo del tiempo, sí, esa manía de medirlo, repartirlo ( cuando nos quedemos sin energía volveremos al sol y la noche, aterrados, eso sí )
abrazos.

siloam
Anónimo ha dicho que…
Hay un personaje de comic muy famoso en Argentina que al preguntarle cómo está, tan solo responde "Mal, pero acostumbrado".

Sigo este blog desde poco después de su creación, ha sido un constante y fiel compañero de viajes todo este "tiempo" (¿se puede usar esta palabra, nadie se ofende?).

Un abrazo grande, ¿para atrás?: ni para tomar carrera.

N.
Anónimo ha dicho que…
Bonita frase la de: “tu tienes reloj, yo tengo tiempo”. Sencilla frase pero a la vez compleja. Compleja por lo que abarca, compleja por su significado, compleja por que nos hace reflexionar sobre la vida que llevamos. No me había parado a pesar nunca en el hecho de que tener un reloj no significa tener tiempo. Suerte de aquellos que vienen del país de tener tiempo y afortunados los que son y no tienen que serlo.
Un saludo Boris
PlàB ha dicho que…
Esa obsesión por el paso del tiempo y el control de este, hace que lo perdamos. Irremediablemente.

Entradas populares de este blog

Ron&roll

Hay días que sí y días que no. Y, hay que vivirlos como son, porque son como somos. La noche pasada en una fiesta hablaba con un amigo de tipo de personas que somos y le dije que eligiera una palabra con la que mejor se identificaría. Mi amigo me dijo “Yo me considero una persona seria” ¿¡Serio!¿ - repetí pensando en la construcción de la palabra. “Se - rió. ¡Es el pasado! O sea, serio es aquel que en el pasado se rió, y ya no se rie”. Después de un par de cubatas de ron toque venezolano, mi amigo olvidó que era alguien serio. Y repetía bailando, “¡tío, hay que vivir la vida!” con una amplísima sonrisa. “Sí tío, eso es. Ron&roll”, le decía buscando con la mirada los cubatas de Juan.

Adiós a Los Papeles de Boris

Me hizo mucha ilusión recibir la foto que acompaña este post. Me la enviaron de la Plataforma Editorial y muestra Cuenta siempre contigo , mi libro, destacado en la librería de la estación de Sants en Barcelona. Es allí donde bajé del tren a finales de abril de 2002 y donde empezó la bonita aventura que fueron los años vividos en España. Fue en Barcelona donde empecé a poner en orden mis recuerdos y buscar sentido a lo sucedido. En fin, es donde me convertí en el editor de mi propia vida. Donde empecé a contar conmigo.  El nombre de la estación. “Sants” me daba buenas vibraciones. ¿Qué mejor que los santos para saludar y darle la bienvenida a un viajero cansado que se había cruzado media Europa? Aquella noche, al llegar a Sants, tenía una maleta, algo menos de mil euros y un Sí, el poema de Rudyard Kipling escrito en un papel. Me lo había dejado anotado Tanja, mi Preciosa Bruja de Dorćol. Con este himno estoico empezó mis odiseas ibéricas. Me lo dejó escrito en u...

De vacaciones

Me voy a mi(s) tierra(s) durante unas dos semanas y muy probablemente no voy a escribir demasiado durante este tiempo. Mientras tanto espero que si no hay cambios positivos por lo menos se mantenga el “Estatut Quo” y que siga el diálogo hasta que se llegue a una solución democrática. También espero que las “aMenazas” sigan encerradas en sus casas jugando al Risk, con soldaditos de plomo o cualquier otro juego que satisfaga sus ganas de pelear. Últimamente noto que los quioscos están llenos de recuerdos de la Guerra Civil. De postales, libros, fotos, sellos, testimonios, verdades y mentiras sobre quién tuvo la culpa. Pero hay que tener una cosa en cuenta; la inmensa mayoría de los españoles de hoy no había nacido en las fechas en las que todo esto sucedió, por lo que a ningún “culpable” le queda demasiado tiempo por vivir. Y recordad también que los que más ruido hacen con este tema son siempre los que más beneficios personales pretenden obtener con él. Hasta la vuelta, os recomiendo: ...